HISTORIAS QUE QUIZÁ NO CONOCES: LA OBERTURA 1812 DE TCHAUKOSKI. (O COMO DIABLOS SE ESCRIBA)
![]() |
| La cosa más cutre que algún día vereís, hijo. |
![]() |
| No me deja poner el vídeo, lo siento :'v. |
Y es muy famosa por tener cañones y todas esas cosas, pero lo más impresionante es el comienzo, que aun siendo repetitivo, y consistiendo en una gama muy reducida de acordes lentos9, consigue sonar épico, solemne y majestuoso al mismo tiempo, como si Tchaukoski te viniese por detrás y te susurrara al oído con suavidad: "No pasa nada, yo estoy a tu lado haciéndote compañía" y todo eso hasta que llegase el momento cúspide de la obertura, el: Nana na nana na na na ná na nanana na nana nan an naná, turiruriro usti ruriru usti papa pá papa paá. O algo así (ya sé que parezco invocar a el mismísimo satanás pero bueno eso es lo que tiene que vosotros no podáis escuchar mi melodiosa voz de ángel. "Es un papucho, su voz parece entretejida por los mismos serafines del más allá" o algo así.)
Bueno pues eso, que el comienzo de la obertura es así:
![]() |
| No me deja poner un vídeo, así que tendréis que buscarlo en YouTube si no lo conocéis. Lo siento. :/ |
Según la wikipedia y lo que me he podido encontrar en Internet, la melodía con la que empieza la obra es una melodía religiosa Ortodoxa, hecha por ocho violonchelos, que serían estas cuerdas. Esa es la razón por la que suena tan grave y pesado, pero no lo suficientemente grave y pesado como para ser demasiado pausado o un tanto desagradable, esto hace que pueda seguir sonando solemne por ser cánticos religiosos. O no, porque yo no sé nada sobre la Iglesia Ortodoxa Rusa, yo aquí no me meto.
Pues eso, que suena solemne gracias a esa pesadez añadida a una caja de resonancia más grande, más amplia, con mayor concavidad.
Y es entonces, perdón por enrollarme tanto (es una enfermedad hereditaria mía, lo siento), comienza de nuevo el La sostenido que, esta vez sí, desemboca en tónica para quedarse "atascado" en un Sol sostenido mayor muy amplio que abarca muchas octavas. Cuando, atascado me refiero a que se queda empecinado en repetir una y otra y otra vez el Sol. Parece que ya va a terminar ahí, que no hay más, que terminamos en un poco de tensión, la dominante exactamente de Do sostenido, creo... bueno, ahora que lo pienso creo que el dominante de Do sostenido mayor es Fa sostenido séptima menor. A ver, supongo que os estáis perdiendo bastante, pero os juro que luego todo esto cobrará mucho más sentido.
Mejor os explico. Veréis, la dominante de un acorde es el acorde que te pide volver a la tónica, que es el reposo, el acorde con el que suele empezar o terminar una melodía. De esta manera, la dominante de Do mayor es Sol y la dominante de Do sostenido creo que es Sol, creo pero no estoy seguro, ya me lo indicará alguien en otro momento.
Pues eso, después de esta clase de música exprés, sigamos con el tema del día de hoy. Después de la supuesta dominante le sigue el Do de nuevo, es decir, la tónica. Esto puede parecer chocante pero llevamos aproximadamente 20 segundos y solo han sido prácticamente tres acordes, cuerdas dando tres acordes: ¡Tchaukoski es un genio! o lo era, el pobre ahora está pajarito. F por Tchaukoski.
En fin, resumamoslo un poco para que no quede muy tedioso. Lo que sigue es lo mismo que le hicieron a la subdominante, es decir Sol sostenido, pero esta vez con Do sostenido. Volvemos con el La, para después volver a La dominante a casa. Puede que os sorprenda, pero posteriormente del La comienza un Do menor que más que triste aquí suena dramático, como si nuestra casa se hubiera desmoronado, ya no nos queda nada hasta que llega de nuevo el La que nos recompone un poco pero nada reparará por completo el daño hecho por el Do menor hasta que llegue el... efectivamente, al final de esta vuelta comienza de nuevo el Do sostenido, lo que si que nos acomoda de nuevo en nuestra casa, al reposo.
De nuevo comienza la vuelta de tónica-superdominante-tónica (por cierto lo acabo de mirar y efectivamente la dominante de do es sol con sostenido o sin él) para por fin llegar a la dominante que se quiere asentar del todo el la armonía y quedarse ahí imperturbable hasta que el Do finalmente no le deja terminar e intenta termina el giro armónico por ella, pero ahora es el Sol la que no lo deja y termina el Sol por el Do. Pero el Do, aun no satisfecho su giro, comienza este con el imperturbable lo cual va directamente a la dominante, de nuevo, porque no puede terminar un giro sin la dominante. Más o menos. Se suele hacer así para que no suene ni dodecafonico ni dadaista, porque es música tonal ¿Qué más quieres?
Vuelve a sonar el Do menor que sigue sonando melancólico e, incluso, un tanto tenso comienza de nuevo el giro de siempre tónica-superdominante y después de ésto repiten una vez más el tónica-superdominante-tónica, lo cual, lleva a un Do sostenido exageradamente triunfal, como si acabara de ganar un premio importante o algo por el estilo, y se mantiene así un buen rato lo cual nos lleva a superdominante de nuevo que amaina tor tinglao' así de repente, con muchas ganas y con mucha potencia lo cual es raro, pero lo verdaderamente raro y lo que nos hace llevarnos las manos a la cabeza es que terminen este "mini-pequeño movimiento" con un acorde de Sol mayor la superdominante de Do natural mayor. Esto suena muy raro, suena a un respiro profundo, un respiro enérgico (pero sin demasiada energía, no nos vayamos a pasar) apoteósico y deslumbrante.
Pues eso, después de esta clase de música exprés, sigamos con el tema del día de hoy. Después de la supuesta dominante le sigue el Do de nuevo, es decir, la tónica. Esto puede parecer chocante pero llevamos aproximadamente 20 segundos y solo han sido prácticamente tres acordes, cuerdas dando tres acordes: ¡Tchaukoski es un genio! o lo era, el pobre ahora está pajarito. F por Tchaukoski.
En fin, resumamoslo un poco para que no quede muy tedioso. Lo que sigue es lo mismo que le hicieron a la subdominante, es decir Sol sostenido, pero esta vez con Do sostenido. Volvemos con el La, para después volver a La dominante a casa. Puede que os sorprenda, pero posteriormente del La comienza un Do menor que más que triste aquí suena dramático, como si nuestra casa se hubiera desmoronado, ya no nos queda nada hasta que llega de nuevo el La que nos recompone un poco pero nada reparará por completo el daño hecho por el Do menor hasta que llegue el... efectivamente, al final de esta vuelta comienza de nuevo el Do sostenido, lo que si que nos acomoda de nuevo en nuestra casa, al reposo.
De nuevo comienza la vuelta de tónica-superdominante-tónica (por cierto lo acabo de mirar y efectivamente la dominante de do es sol con sostenido o sin él) para por fin llegar a la dominante que se quiere asentar del todo el la armonía y quedarse ahí imperturbable hasta que el Do finalmente no le deja terminar e intenta termina el giro armónico por ella, pero ahora es el Sol la que no lo deja y termina el Sol por el Do. Pero el Do, aun no satisfecho su giro, comienza este con el imperturbable lo cual va directamente a la dominante, de nuevo, porque no puede terminar un giro sin la dominante. Más o menos. Se suele hacer así para que no suene ni dodecafonico ni dadaista, porque es música tonal ¿Qué más quieres?
| Eso es un Do menor. |
Hasta que las cuerdas, que son chelos no lo olviden; esto es importante debido a que son los chelos que no suenan muy agudo ni muy grave aunque suenen mucho, mucho mas grave que un violín. Bueno, pues eso, que las cuerdas dan un Sol octavado en octavas diferentes mientras que un timbal (Un timbal es un tambor muy grande que da notas musicales) también da un Sol. Y es en esta parte el momento donde se pone tensa la cosa.
Suena de nuevo el mismo acorde, lo único que ha cambiado es la manera de tocarlo. Ahora hay todavía más instrumentos haciendo diferente cantidad de notas, haciendo especial énfasis en las disonancias. Una disonancia en música es cuando tocas dos notas o más a la vez y suena como a algo roto o muy mal directamente. Hay muchas disonancias en la música abstracta y dodecafonica. Una buena manera de encontrar disonancias es coger cualquier nota y tocarla a la vez con la tecla negra más cercana o la blanca que está justo al lado.
Al final de este acorde suena un último toque de prácticamente toda la orquesta. Es un Do menor. Éste sirve para poner fin a estos acordes tan tensos y dar comienzo a la primera melodía de toda la obra.
| Eso es una tercera menor. |
Mientras las cuerdas van tocando una tercera menor, un Do con tercera menor para ser exactos, una flauta toca un tema tenso y bastante sencillo. Es un tema corto donde la mayoría de las notas asciende en grados conjuntos. Incluso hay un breve y pequeño trino que no se nota mucho. Esta melodía primigenia ha durado literalmente cuatro segundos, en serio es tan poco que explicar exactamente lo que hace me demoraría una sola linea. Se me ha ocurrido una idea, si este artículo se vuelve medio famoso, es decir, sí tiene más de 30 visitas hago un artículo entero de más de mil palabras solo de esta breve melodía de 4 segundos que, a partir de ahora, llamaré: "motivo de las flautas".
Pues eso, que solo ha durado literalmente 4 segundos, y que después de esta melodía tan breve va un movimiento ascendente de cuerdas que tienen una tercera aumentada, que es el típico motivo que suena tan árabe y exótico. Mientras todo ésto pasa, sigue sonando el Do en tercera menor y regresa el: "motivo de las flautas" que es igual de breve pero esta vez suena más dramático. Y cuando termina suena un Do sostenido séptima de quinta aumentada que suena trágico y melodramático (no hay otra manera de describirlo la verdad) y cuando terminan las flautas comienza un cromatismo hacía bajo y después hacía arriba. Éste es muy tenso.
Posteriormente la cosa parece calmarse un poquito y las cuerdas hacen un Si bemol con tercera menor mientras, una melodía bastante grave, se contonea por debajo. Ésta da comienzo con un breve cromatismo y termina hacia abajo con un movimiento histriónico. Pero vuelven de nuevo las flautas con un movimiento ondulante mientras las cuerdas hacen pequeños movimientos hacia arriba. Luego de éste va, lo que llamaré: "motivo de las cuerdas". que es como el de las flautas pero muy rápidamente hacía abajo, de una manera sumamente trágica. Ha esto vuelve el cromatismo, y los vientos metales dan la vieja confiable, un Do sostenido mayor que aquí suena muy sobrecogedor. Las cuerdas hacen movimientos oscilantes hacía abajo mientas que los vientos siguen dando acordes con avidez. Mientas los vientos se relajan y se van quedando más pausados, unas flautas y unos vientos descienden con brusquedad. Y vuelve el tema este que parece tan de guerra que simplemente son cromatismos. Luego, los vientos metales hacen movimientos que suenan claramente como cornetas de guerra. Y unos platillos ponen fin a este movimiento. Vuelve el tema de la guerra con la tercera aumentada mientras los vientos hacen unos temas que suenan como unos animalillos huyendo, escapando del inminente peligro. Y suenan una vez más los vientos metales haciendo el tema de guerra éste que a partir de ahora llamare: "Motivo de la guerra".
En este momento la orquesta lo da todo mientras las cuerdas añaden mucha tensión y todo explota en un crescendo de dos acordes Re sostenido menor que suena inquieto e inquietante y Do sostenido menor con séptima menor y quinta disminuida que suena aun más inquietante.
Creo que mejor lo dejo hoy por aquí, que mi intención era hacer un artículo sobre la vida y obra de Piotr illich Tchaukoski y, al final, lo único que he contado es una obra suya. Los primeros tres minutos y treinta y tantos segundos de una obertura suya. Así que ya otro día mejor os cuento el resto y ya está. Antes de despedirme quería deciros una cosa: Sí, he dicho que suena 29 veces perfectamente contadas. Así que sin más dilación: recordad, hoy más que nunca, os deseo que tengáis buena salud y os deseo buena suerte y fortuna a vosotros, Divina pareja, y no salgáis de vuestra casa.






Comentarios
Publicar un comentario