ARTICULOS PECULIARES: EL MÁS IMPORTANTE COMPOSITOR DE AMPAMACODIOSIAS EN LA ATLANTIDA: DIORNIO PABIANA.
Aproximamente hace tres milenios, nació un famoso compositor de ampamacodiosias (término que posteriormente explicaré) cuyo nombre era Diornio Pabiana, compositor del actual himno de la Atlántida de muchas obras que, gracias a Dios, o a quien pulule por ahí, se encuentran perdidas. Y aprovechando que ya habéis ascendido al nivel de la escala de poder numero ¿por dónde vamos ya? madre mía, el nivel 55 ya... ufffff, ¡cómo pasa el tiempo! En un día empiezas a escribir tonterías frikis por internet y al día siguiente ya te llueven las ideas y te faltan las visitas :'v.
Este compositor es muy famoso por su siguiente obra:
-Una vez, esta señora, escuchó una triste y lenta marcha fúnebre en el velorio de su tío Marculio y se puso a bailar porque se confundió de la tonalidad de Do menor a Do sostenido mayor, lo que hacía que sonase feliz.
Por su parte, el gobernante de la Atlántida, de ese tiempo, tenía una inclinación "más caribeña-puertoriquense" en cuestión a gustos musicales, por lo que desterró de sus dominios a Diornio Pabiana, mientras que le otorgó un premio a su madre por soportarle tantos años, cosa que pasa demasiado a menudo en la Atlántida.
Desterrado y sin dinero, Pabiana se tuvo que resignar a viajar por todos los recovecos y entresijos de Terranostra para encontrar a algún mecenas (es como un manager pero más culto) por allí. Hasta que ,de pronto, en una ciudad portuaria (es decir, en un puerto) pudo vislumbrar la que sería, ojo al spoiler, su futura esposa por la que compondría la siguiente canción:
Aunque se haría muchísimo más conocida en la Atlántida por: "En la granja del tío Matías" o en atlante: "Sti thési tou apó ton theío Mathíaph" la historia de cómo se casaron y de cómo llegó a cambiarle su nombre original es muy curiosa, pero antes me pararé a explicar que es una ampamacodiosia.
Las ampamacodiosias son un género musical creado originalmente en la Atlántida, este movimiento artístico sonoro nació hace unos 4500 años en el valle de Lesopto. Originalmente eran cánticos a los dioses centrado, sobretodo, en la fertilidad y en las cosechas, no necesariamente en ese orden.
Pero, poco a poco, las ampamacodiosias evolucionaron de tal manera que ahora tienen estos ocho rasgos comunes:
Bueno, siguiendo con el tema anterior, el músico éste, Pabiana, veía muy a menudo a su futura esposa. Lo cual quiere decir que ella solía estar muy delgada, muy menudita como diría mi abuela después de servirme el quinto plato del día; por lo que Pabiana decidió recomendarle unos tratamientos médicos a su futura esposa. Que, por cierto, se llamaba Diavva y era una sílfide, pero bueno eso son solo detalles menores. Total, que como en Terranostra todavía no se había inventado la sanidad publica (o privada) ni ahora tampoco, de hecho, si te enfermas ahí lo más probable es que ya estén llamando a su funeraria de confianza. Bueno, por suerte, al menos ahora tienen a enanos con una ligera idea de que es un estafilococo.
Como Pabiana vio que se le iba a morir su posible parienta, decidió hacer lo que toda persona racional haría, enseñarle los prodigios de la Atlántida (como ducharse, pues antes la mayoría de personas eran otakus especialmente los japoneses) en la propia Atlántida, de la cual tenía "una orden de alejamiento permanente estatal". Después de ello le dieron un oscar, un premio novel y un gramy. En su vida nadie les prestó especial atención, de hecho ni se dieron cuenta que existía, por lo que le fue fácil entrar en la Atlántida, lo difícil sería salir.
Por desgracia, y como es lógico, el rey les descubrió en un segundo, pues ese era el día nacional de la Atlántida del Policía. Este consistían básicamente en que todos los Atlantes se convertían en policías al instante con el poder de detener a la gente y todo, eso sí, en ese día estaba prohibido detener a un policía. Pero como técnicamente Pabiana no era un Atlante y estaba desterrado, no se convertiría en poli al pasar por la aduana. Ya os imaginareis el resto, pero como imaginar cuesta mucho, mejor os ayudo un poco. Veréis, al final metieron a Pabiana en chirona y éste, como ofrenda al rey para poder salir, le insistió en que le dejara tocarle una canción con su Noph Pianka. El rey aceptó finalmente por aburrimiento y porque tenía ganas de burlarse de alguien, deporte nacional en la Atlántida y en España también... Creo.
Sin embargo el tiro le salió por la culata al rey y acabó muriendo por escuchar la famosa canción que, a día de hoy, se conoce como: "Walt de las campañas", porque posteriormente se utilizó para asesinar enemigos en el campo de batalla.
La canción completa es la siguiente, se requiere extrema precaución:
Este se podría considerar un vals porque está en tres por cuatro y, técnicamente, sigue siendo una ampamacodiosía. Está en do sostenido menor, aunque pueda sonar alegre en algunos momentos. Una vez una pianista murió intentando tocar esta pieza por sus horribles sonidos que ella catalogaba entre gemidos como: "Diabólicos chillidos de diablos".
El siguiente monarca que subió al trono fue Oganeís primero de su nombre, que le dio un poco igual la muerte de su padre pues el quería ser rey a toda costa. Total, que un día de estos así tranquilos, le encarga a Diorno Pabiana componer un nuevo himno de la Atlántida sin letra y con pocos instrumentos (pues los instrumentos eran bastante caros en la Atlántida, y en esos momentos iban cortos de presupuesto por ahí). Le dijo que solo tendría cuatro días para componerlo, y eso se nota bastante en el resultado.
Curiosamente por aquel entonces, Diornio, sufría de escasez de ideas, por lo que se vio obligado a plagiarle un poco a todos y al final terminó componiendo algo que no se parecía en nada en concreto, cosa que le hacia más mal que bien.
El quinto día, el día donde tendría lugar el concierto, Diornio, se puso muy nervioso. No solo sería él el director de la orquesta si no que, además, no tenían orquesta, por lo que tuvo que contratar una pequeña banda callejera que, sinceramente, no tocaban nada mal, excepto el piano que lo hacía su casi esposa (pues aun faltaba solo un ratito para la boda) que le salió bastante regular, sinceramente. El primer concierto fue el siguiente:
Por alguna extraña razón el himno de la Atlántida causó mucho revuelo, positivamente, y tuvo una amplia aceptación por parte del público. No está mal supongo, por cierto para quien le importe el himno está en Lab mayor (no que fuese grande, si no que estaba en esa tonalidad), algo que le sonaba a él muy poderoso y potente.
Ya, por fin, con su fama consolidada y su reputación intacta, consiguió casarse con Diavva. Desgraciadamente ésta murió por tuberculosis tres días después de la boda, cosa que entristeció a su esposo, imagínense estaba muy triste, su mujer se había muerto tres días después de la boda. Y tan triste estaba que tomó la decisión de componer el réquiem/marcha fúnebre que más representara su visión de la muerte, pues tenía un leve grado de estrabismo en el ojo izquierdo lo que le dificultaba mucho ver una calavera completamente.
Primero se fue en dirección al monte para concentrase al cien por cien en la tarea de componer, pero siempre le distraía el molesto sonido de los pájaros por lo que decidió que el estribillo de su primer movimiento de la marcha fúnebre sería una cuarta descendente que le seguirían unos cromatismos. Pero pronto dejó la idea por parecerle muy simple. Así que hizo voto de ayuno durante aproximadamente 40 días, pero al final le duró veinte segundos antes de rendirse finalmente. El record de una persona aguantando la mayor cantidad de tiempo posible con voto de ayuno, el antiguo record estaba en dos segundos y medio por Francisccho Fiovvinit, monje de la misma época que compuso el réquiem más largo de la historia, de cinco días de duración, no existe ninguna grabación de tal evento así que no se lo podré mostrar, lo siento.
Recordando una de las lecciones de uno de sus maestros más queridos, Jaimthé Tónoun, si suena bien, a la scheiße la teoría (skata en Atlante). Por lo que agarró con firmeza su pluma y empezó a escribir acordes viciados, tétricos, trémulos y exageradamente simples (pues no había comido nada en tres minutos, y eso no le ayudaba a pensar) y al final consiguió componer una marcha fúnebre de cuatro minutos con una parte orquestal por el medio. Muy sencilla, Pabiana alegaba que esta pieza tenía una simplicidad debido a que así era la vida, simple y monótona, no porque le costase inventarse una buena melodía con su justo desarrollo. Claro que no, eso es absurdo... ¿No?... ¿¡No!?
La pieza por cierto, es la siguiente:
Total, en el funeral conoció a la que sería su segunda esposa y a la que compondría miles de baladas, de las que, por suerte, se conservan muy pocas. Pabiana le dijo a Davana, así era como se llamaba la desafortunada muchacha, que él era el viudo. Cosa que era verdad, pero solo lo dijo para hacerse el interesante, el penas y el desvalido para poder ligársela. Y al parecer le funcionó, porque a las tres semanas después se casaron y él compuso su sinfonía Ampamacodiosía más famosa, y la más mala, son un montón de compases arbitrarios juntados de una manera tan pobre y tosca que sinceramente da vergüenza ajena escucharlo. Esa es la siguiente
Tuvieron tres hijos en seis meses, esto se debe a que los Atlantes tienen una fertilidad exageradamente... ¿Fecunda? ¿Poco casta? En fin, que Davana, harta ya del griterío de sus hijos, le imploró en las sabanas de su lecho matrimonial (llámesele así a una cama muy ancha) que escribiese alguna canción de cuna para sus vástagos. Y eso hizo Pabiana, pero a su manera, pues lo que maquinó en realidad fue tocarles a sus hijos "En la granja del Tío Matías" pero con sesenta pulsos por compás, es decir, el doble de lenta, prácticamente, e interpretar la obra con un xilófono típico de la Atlántida, hecho con conchas marinas (sostenes de Sirenas, para que me entiendan mejor los argentinos y que éstos no mal piensen). La canción relajó tanto a los niños que apunto estuvieron de morirse, y no por la tosca interpretación de su padre...
NO.
¿No?... ¿¡No!?... Bueno, casi...Las ampamacodiosias son un género musical creado originalmente en la Atlántida, este movimiento artístico sonoro nació hace unos 4500 años en el valle de Lesopto. Originalmente eran cánticos a los dioses centrado, sobretodo, en la fertilidad y en las cosechas, no necesariamente en ese orden.
Pero, poco a poco, las ampamacodiosias evolucionaron de tal manera que ahora tienen estos ocho rasgos comunes:
- -Sobrexplotación del Noph Pianka (Se pronuncia: Not pianca), que es una versión tosca y enorme de un piano mezclado con el tono característico de una lira.
- -La utilización de muchas flautas para remarcar algo importante, aunque sea música y no haya nada importante que remarcar.
- -Acordes sin relación tonal.
- -Tonos oscilantes entre Pinto y Valdemoro.
- -Uso de pocos instrumentos en una misma pieza, que suele ser de jamón o de pollo. Es decir, que solo se utiliza un cochino y un tenedor para cortarlo, de pieza ya sabéis.
- -Además una de las cosas más importante, suele estar tocado por mujeres... La música digo... Esto se puede ver en casi todas las grabaciones de una ampamacodiosía.
- -Suelen durar de entre 2 a 4 minutos.
- -Las más modernas no utilizan nunca voces, ni sampleadas ni grabadas previamente.
Bueno, siguiendo con el tema anterior, el músico éste, Pabiana, veía muy a menudo a su futura esposa. Lo cual quiere decir que ella solía estar muy delgada, muy menudita como diría mi abuela después de servirme el quinto plato del día; por lo que Pabiana decidió recomendarle unos tratamientos médicos a su futura esposa. Que, por cierto, se llamaba Diavva y era una sílfide, pero bueno eso son solo detalles menores. Total, que como en Terranostra todavía no se había inventado la sanidad publica (o privada) ni ahora tampoco, de hecho, si te enfermas ahí lo más probable es que ya estén llamando a su funeraria de confianza. Bueno, por suerte, al menos ahora tienen a enanos con una ligera idea de que es un estafilococo.
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| Una de las sonatas más fáciles que compuso Pabiana. |
Como Pabiana vio que se le iba a morir su posible parienta, decidió hacer lo que toda persona racional haría, enseñarle los prodigios de la Atlántida (como ducharse, pues antes la mayoría de personas eran otakus especialmente los japoneses) en la propia Atlántida, de la cual tenía "una orden de alejamiento permanente estatal". Después de ello le dieron un oscar, un premio novel y un gramy. En su vida nadie les prestó especial atención, de hecho ni se dieron cuenta que existía, por lo que le fue fácil entrar en la Atlántida, lo difícil sería salir.
Por desgracia, y como es lógico, el rey les descubrió en un segundo, pues ese era el día nacional de la Atlántida del Policía. Este consistían básicamente en que todos los Atlantes se convertían en policías al instante con el poder de detener a la gente y todo, eso sí, en ese día estaba prohibido detener a un policía. Pero como técnicamente Pabiana no era un Atlante y estaba desterrado, no se convertiría en poli al pasar por la aduana. Ya os imaginareis el resto, pero como imaginar cuesta mucho, mejor os ayudo un poco. Veréis, al final metieron a Pabiana en chirona y éste, como ofrenda al rey para poder salir, le insistió en que le dejara tocarle una canción con su Noph Pianka. El rey aceptó finalmente por aburrimiento y porque tenía ganas de burlarse de alguien, deporte nacional en la Atlántida y en España también... Creo.
Sin embargo el tiro le salió por la culata al rey y acabó muriendo por escuchar la famosa canción que, a día de hoy, se conoce como: "Walt de las campañas", porque posteriormente se utilizó para asesinar enemigos en el campo de batalla.
La canción completa es la siguiente, se requiere extrema precaución:
El siguiente monarca que subió al trono fue Oganeís primero de su nombre, que le dio un poco igual la muerte de su padre pues el quería ser rey a toda costa. Total, que un día de estos así tranquilos, le encarga a Diorno Pabiana componer un nuevo himno de la Atlántida sin letra y con pocos instrumentos (pues los instrumentos eran bastante caros en la Atlántida, y en esos momentos iban cortos de presupuesto por ahí). Le dijo que solo tendría cuatro días para componerlo, y eso se nota bastante en el resultado.
Curiosamente por aquel entonces, Diornio, sufría de escasez de ideas, por lo que se vio obligado a plagiarle un poco a todos y al final terminó componiendo algo que no se parecía en nada en concreto, cosa que le hacia más mal que bien.
El quinto día, el día donde tendría lugar el concierto, Diornio, se puso muy nervioso. No solo sería él el director de la orquesta si no que, además, no tenían orquesta, por lo que tuvo que contratar una pequeña banda callejera que, sinceramente, no tocaban nada mal, excepto el piano que lo hacía su casi esposa (pues aun faltaba solo un ratito para la boda) que le salió bastante regular, sinceramente. El primer concierto fue el siguiente:
Por alguna extraña razón el himno de la Atlántida causó mucho revuelo, positivamente, y tuvo una amplia aceptación por parte del público. No está mal supongo, por cierto para quien le importe el himno está en Lab mayor (no que fuese grande, si no que estaba en esa tonalidad), algo que le sonaba a él muy poderoso y potente.
Ya, por fin, con su fama consolidada y su reputación intacta, consiguió casarse con Diavva. Desgraciadamente ésta murió por tuberculosis tres días después de la boda, cosa que entristeció a su esposo, imagínense estaba muy triste, su mujer se había muerto tres días después de la boda. Y tan triste estaba que tomó la decisión de componer el réquiem/marcha fúnebre que más representara su visión de la muerte, pues tenía un leve grado de estrabismo en el ojo izquierdo lo que le dificultaba mucho ver una calavera completamente.
Primero se fue en dirección al monte para concentrase al cien por cien en la tarea de componer, pero siempre le distraía el molesto sonido de los pájaros por lo que decidió que el estribillo de su primer movimiento de la marcha fúnebre sería una cuarta descendente que le seguirían unos cromatismos. Pero pronto dejó la idea por parecerle muy simple. Así que hizo voto de ayuno durante aproximadamente 40 días, pero al final le duró veinte segundos antes de rendirse finalmente. El record de una persona aguantando la mayor cantidad de tiempo posible con voto de ayuno, el antiguo record estaba en dos segundos y medio por Francisccho Fiovvinit, monje de la misma época que compuso el réquiem más largo de la historia, de cinco días de duración, no existe ninguna grabación de tal evento así que no se lo podré mostrar, lo siento.
Recordando una de las lecciones de uno de sus maestros más queridos, Jaimthé Tónoun, si suena bien, a la scheiße la teoría (skata en Atlante). Por lo que agarró con firmeza su pluma y empezó a escribir acordes viciados, tétricos, trémulos y exageradamente simples (pues no había comido nada en tres minutos, y eso no le ayudaba a pensar) y al final consiguió componer una marcha fúnebre de cuatro minutos con una parte orquestal por el medio. Muy sencilla, Pabiana alegaba que esta pieza tenía una simplicidad debido a que así era la vida, simple y monótona, no porque le costase inventarse una buena melodía con su justo desarrollo. Claro que no, eso es absurdo... ¿No?... ¿¡No!?
La pieza por cierto, es la siguiente:
Total, en el funeral conoció a la que sería su segunda esposa y a la que compondría miles de baladas, de las que, por suerte, se conservan muy pocas. Pabiana le dijo a Davana, así era como se llamaba la desafortunada muchacha, que él era el viudo. Cosa que era verdad, pero solo lo dijo para hacerse el interesante, el penas y el desvalido para poder ligársela. Y al parecer le funcionó, porque a las tres semanas después se casaron y él compuso su sinfonía Ampamacodiosía más famosa, y la más mala, son un montón de compases arbitrarios juntados de una manera tan pobre y tosca que sinceramente da vergüenza ajena escucharlo. Esa es la siguiente
Tuvieron tres hijos en seis meses, esto se debe a que los Atlantes tienen una fertilidad exageradamente... ¿Fecunda? ¿Poco casta? En fin, que Davana, harta ya del griterío de sus hijos, le imploró en las sabanas de su lecho matrimonial (llámesele así a una cama muy ancha) que escribiese alguna canción de cuna para sus vástagos. Y eso hizo Pabiana, pero a su manera, pues lo que maquinó en realidad fue tocarles a sus hijos "En la granja del Tío Matías" pero con sesenta pulsos por compás, es decir, el doble de lenta, prácticamente, e interpretar la obra con un xilófono típico de la Atlántida, hecho con conchas marinas (sostenes de Sirenas, para que me entiendan mejor los argentinos y que éstos no mal piensen). La canción relajó tanto a los niños que apunto estuvieron de morirse, y no por la tosca interpretación de su padre...
NO.
Por esos años, más o menos, Diornio tuvo algunas relaciones de amistad con varios eruditos de la Átlantida, como El Jhunco Mahltréccho, gran literato de la época que solo escribía sus obras por encargo, y cuando tenía algún arrebato de inspiración también publicaba lo suyo... en realidad no, pues se decía que más bien: "Publicaba lo del otro" era bastante amigo de lo ajeno.
Diorno también cortó lazos con otras personas... Por ejemplo, cuando en conmemoración al cumpleaños veintuagesillonesimodecimotercero del rey Oganeís de la Átlantida y quinto de El continente perdido de Mu, allí había más competidores... y más competentes... ¿Por donde iba? Ah... sí, que para su cumpleaños Pabiana y un amigo suyo, Jhuretiriíon El de Los Desconchones cortaron el lazo de un parque que acaban de construir y que posteriormente llamarían África... ¿O era Cadíz? ahora mismo no me acuerdo, la verdad. Tendría que contrastar mis fuentes...
En el año 789 antes de cristo hubo en la Atlántida un brote de viruela conejuna, pues los transmitían los atunes con cornamenta (de fresa, no de menta, y de cuerpo, no demente) y esto hizo delirar de mala manera a Pabiana, cuando se contagió, antes estaba tan pichi. Lo que le hizo componer una canción bellísima de campanas tubulares y Marimba, desgraciadamente una de pocas en su pequeño rincón de preciosidad. Solo tres días después se murió Davana de buenas a primeras, pues la primera estaba bien pero ya la segunda no tanto.
Claro que, la primera le salió bien así que Diornio pensó: "¿Para que me voy a esforzar en hacer otra marcha fúnebre si la primera ya estaba bien? la primera la reutilizaré una vez más y nadie se dará cuenta, sí, eso es lo que haré." Mala idea Pabiana, porque el día del funeral los asistentes pensaron al unisono: "¡Anda!, ésto me recuerda a algo, pero no sé el qué." y a partir de ese momento cada uno de los asistentes fue preguntando a Pabiana de qué les sonaba esta canción, y Pabiana con toda la falsa humildad que pudo reunir les decía a todos: "Pues no sé, es 100% original no fake" claro que el pastel se descubrió en cinco segundos. Esto se debe a que los más eruditos del salón, que solo habían venido para comer y ser pedantes, empezaron a repetir en voz alta cual papagayo del Himalaya: "Marcha fúnebre de Diornio Pabiana Opus Num 236 en re menor" y así es como le pillaron con las manos en la masa, porque no se dignó a preparar la tarta antes del funeral así que empezó a hacerla en medio de todo el percal, eso sí, la tarta estaba muy buena y, aun a día de hoy en la Átlantida , las tartas de ajo en salmuera llevan el nombre de: "Repeticiones de Pabiana". De hecho, gracias a la nostalgia el 90,000003% de las canciones de la Radio Átlantida (RAN) son de Pabiana y lo que sobra son o Bachata (bastante de moda ya que es música caribeña) y música de 31 minutos donde bailar sin cesar se dice: "Ara sti thési tou reka ara". Un temaso de los grandes, pero en fin, los pequeños golpes también son importantes sobretodo si se dan en el hombro (¿Lo pilláis? Temazo en inglés se dice hit y hit a su vez es golpear, vale ya podéis matarme xd).
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| Una de sus obras más pretenciosas para piano. El tempo está bien indicado pero el compás se suele contradecir con los compases en sí, ahhh, un genio visionario. |
No le pasó mucho más, se casó como tres o cuatro veces más y tuvo hijos e hijas. Murió a los 45.009 años, muy muy joven para ser un Atlante pero, aun así, nos dejó alrededor de 45.354.364.773.663 de piezas musicales, de las cuales, nos quedan 35.000.000.000.000, una ventaja de no vivir en la Átlantida. Y bueno, mejor que no me enrolle más porque ya me está quedando muy largo el artículo, así que si tiene mucha repercusión, solo entonces haré una segunda parte. Por cierto, espero que valoréis mis horas de trabajo investigando para este artículo y mis horas buscando vídeos sin copyright de gente tocando música de Pabiana, muy difícil de encontrar en la Atlántida. Además, les juro que es verdad.
Y poco más que comentar, así que recordad, hoy más que nunca, os deseo que tengáis buena salud y os deseo buena suerte y fortuna a vosotros, Divina pareja, y no salgáis de vuestra casa.
Ahh, solo una cosa más, en el próximo artículo hablaré de la escala de poder de Dusendorf, vale, que la tengo bastante olvidada, la verdad. No salgáis de vuestra casa. Gute Nacht.
Y poco más que comentar, así que recordad, hoy más que nunca, os deseo que tengáis buena salud y os deseo buena suerte y fortuna a vosotros, Divina pareja, y no salgáis de vuestra casa.
Ahh, solo una cosa más, en el próximo artículo hablaré de la escala de poder de Dusendorf, vale, que la tengo bastante olvidada, la verdad. No salgáis de vuestra casa. Gute Nacht.



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