MI LIBRO "MIS VIAJES POR TERRANOSTRA". CAPÍTULO 9.
Guten morgen, Divina pareja. Hoy toca lectura de mi obra magna, también es mi única obra, por lo que otra cosa tampoco podría ser.
Hoy estoy algo tristecillo, porque he suspendido un examen de lengua...
HAS SACADO UN 6, PEDAZO DE HIPOCRITA
¿Y te parece suficiente? Por favor, voy a ser pobre, nunca tendré un trabajo y tendré que vivir de escribir libros para gente estúpida, digo. Adolescentes.
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| En fin, la vida. |
Total, que voy a publicar un capítulo. Por cierto, "Mis viajes por Terranostra" en alemán se dice: "Meine Reisen von Terranostra" Y de paso diré algo que no tiene nada que ver pero que voy a contar igualmente:
A partir de ahora publicaré el guión del Burro, dos escenas por artículo, pues las escenas no son como capítulo, si no como secciones donde pasan cosas. Y bueno ya está, tomad el capítulo:
CAPITULO 9: LA VIDA Y LA HAMBURGUESA
Cuando me desperté, no sabía dónde me encontraba y por séptima vez en mi vida no sabía cómo había llegado hasta allí. Era un sitio inmenso y deslumbrante. Era redondo y cóncavo. Había grandes y arrogantes columnas y, en el centro, se hallaba una figura alta y encapuchada vestida del blanco más puro que jamás había visto.
-¿Quién eres?-le pregunté.
-Pues… algunos me llaman Leben, Haya, Zyccio, Aasaat, Liv y Life. Otros me llaman Vie, Vita, Viata y Ola. Pero tú me puedes llamar- hizo una larga pausa y puso una bella sonrisa- La Vida.
-Ah, ¡Tú! ¡Eres tú de verdad!- exclamé- ¡Cómo me alegro de verte!
-Y, yo John, y yo- y al final añadió-Cariño
-¿Cariño?¿Yo?
-Sí, John. Parece que ese idiota y asqueroso de Heim no te lo ha contado. Escucha John, te voy a relatar la verdad. Lo que ese idiota de la Muerte no te quiso contar. La Muerte le dio las almas más horrorosas del multiverso a Heim.-dijo con total desprecio- Él, a su vez, se las dio a las reinas de Terranostra.
»A Eslas, la reina de los elfos de Ignealt.
»A Hallnuin, la reina de los enanos de Halldaej.
»A Malkia, la reina de Munguyayetu.
»Cuando naciste de Malkia eras un ser horroroso, siento decirte esto- y le pidió perdón- Ella descubrió al final que eras un skavengött. Intentó matarte, pero Heim consiguió rescatarte a tiempo. Malkia consiguió matar a Eslas, el pueblo de Ignealt nunca perdonó a Malkia por ello. Pero Heim rescató a su embrión y lo cogió de las entrañas de Eslas. Malkia casi mata a Hallnuin pero Heim consiguió también salvar a su embrión a tiempo. Y con oscuros rituales, unió las tres almas de esos seres.
»Pero Malkia consiguió capturar a tu padre, tú conseguiste escapar y vagaste por mucho tiempo por el desierto de Melkan. Gracias a tu alma de skavengött creciste deprisa y fuerte. Pero casi mueres allí, en el desierto.
»Tuviste suerte de que yo rondara cerca de allí y te rescatase. Estabas muy débil y al borde de la muerte. Yo te di fuerzas y te cuidé durante muchos años. Sin embargo, los dioses no me dejaron tenerte mucho más tiempo. Así que hice que nacieras como un humano, de aquellos que tú siempre has pensado que eran tus padres ingleses. Ahí fue cuando me di cuenta de que eras el hijo de un Skavengött y de muchas madres.
»No estoy del todo segura de como lo hizo, pero Heim te cogió y te arrebató de esos humanos. El resto, bueno, ya te sabes el resto.
-¿Cómo?- no sabía que decir. Me había quedado impactado con toda esa información. Así que cambié de tema- ¿Dónde están Nova, Sótiras, Endri y Átcerid?
Me di cuenta de que detrás de La Vida se hallaban tres figuras. Dos altas y la otra de mediana estatura. Eran ellos, sin duda, parecían haber escuchado mi llamada. Excepto Átcerid que no se hallaba entre ellos.
Iban vestidos con largas y bellas togas blancas. No sé por qué.
-Vete con ellos, John- la Vida miró por detrás suya y añadió con desdén- Tengo que hablar con un… Conocido.
Se fue. Nos dejó solos en la estancia. Hubo un incómodo silencio que yo rompí con mi pregunta.
-¿Dónde está Átcerid?
-Se ha ido al oráculo de Éndiran- me respondió Nova- Para… No estoy segura, la verdad. Dijo algo como que debía recabar información a cerca de ti.
-¿Y vosotros adonde habéis ido?-sSeguí preguntando inquieto.
-A los reinos olvidados, a buscarte y sacarte de allí- expresó con desprecio Sótiras- Pero un skavengött nos atrapó, tuvimos suerte de que un tal Nǘtt nos salvó y nos llevó ante la Vida.
Bajamos por unas amplias escaleras. Adelanté a Nova y ella me dijo:
-John, esto… Bueno, me da un poco de vergüenza pero, ¿Qué es una hamburguesa?
-¿Cómo?- dije extrañado por la pregunta. No me la esperaba.
-Es que un comerciante que venía de la tierra decía que vendía hamburguesas americanos o algo así, y quiero saber que es.- me respondió.
-Ah vale, son como dos rebanadas de pan y en medio un trozo de carne, verduras y salsa. Mis preferidas son las del McDonald porque siempre traían un juguete de plástico y cosas así.
-¿Qué es el plástico?, ¿Qué es el “Madonas”?, ¿Qué son los juguetes?- me preguntó, insistente, Nova.
-Pues, el plástico es un material blando o duro dependiendo de la calidad, el McDonald es un restaurante americano de comida rápida y los juguetes son pequeñas estatuillas de diferentes materiales baratos. Con ellos juegan los niños (y no tan niños) de la tierra (en mi caso son muñecos de acción).
-Ah, con que los juguetes son como las estatuillas de Anría, que otorgan vida eterna a los que la poseen- me dijo Nova.
-Bueno, los juguetes no otorgan vida eterna. Si juegas con ellos con treinta y cuatro años te llaman rarito, pero poco más. ¿Quién es Anría?- pregunté, al final.
-La reina Anría III de Halldaej, era una antigua reina enana. Se deleitaba con los trabajos manuales. Hizo muchas joyas dignas de mención, pero las más importantes fueron las estatuillas doradas de Anría. Que son un poco como el plástico ese del que me hablabas porque son duros y blandos a la vez.- soltó una pequeña carcajada, que yo seguí con una larga risotada. Nos pusimos a reír como locos.
-Por cierto, llevo mucho tiempo en Terranostra pero todavía no sé casi nada de este mundo. Cuéntame más, por favor.
-Bueno, pues los skavengött nos llevan atacando durante siglos. Sólo que nunca pudieron vencernos excepto en esta última década. Eres la última esperanza de mi tío. Él cree que eres la última esperanza de toda Terranostra.
-Tus palabras hacen que me sienta tan responsable-dije, mirando cabizbajo al suelo y metiendo mis manos en los bolsillos. Saque una moneda de un euro.- ¡Qué pena, con esto me da para comprarme una hamburguesa! Con tanto viaje me ha empezado a dar mucha hambre.
-¿Qué es eso?- preguntó Nova.
-Es una moneda de mi país- le respondí.
-Ah, pues en Terranostra las monedas más usada son la de oro y la de cobre. Fueron creadas en las islas de Pâlel por El rey Rorsthor primero, fueron llevadas a casi toda Terranostra excepto a Halldaej y a Munguyayetu. En Halldaej se siguen usando los doblones de estaño y los centavos rojos. En Munguyayetu se usan los doblones negros y cambios élficos.- me dijo mientras yo estaba embelesado, escuchándola. Tenía una voz sedosa y su tono era juguetón y agradable.- y… por cierto ¿Qué es un país?- volvió a preguntar inquieta.
-Es como un reino de Terranostra, pero en la Tierra.- le contesté y proseguí- Tenemos también un rey, un presidente y ministros que, en teoría deberían velar por nosotros y tomar las mejores decisiones por nosotros. Pero, realmente, se pasan todo el día discutiendo y gastando el dinero en tonterías- Nova arqueó las cejas pero no dijo nada más-
No muy lejos de allí, más allá del tiempo. Dos figuras encapuchadas seguían debatiéndose el destino de Terranostra y de todo el universo.
-¿Qué apuestas esta vez, Vida?- preguntó La Muerte.
-Toda Terranostra y… La Tierra- se aventuró a decir la Vida- Por el skavengött y … Nǘtt- Se volvió a aventurar.
-Buena apuesta- sonrió la Muerte.
Cogió una figura roja con la forma de la Tierra y la puso en el lado de la Muerte. La Vida cogió una figura de color verde con la forma de Nǘtt.
En los reinos olvidados, Heim discutía con un horrible dios: Nodund, el peor de los dioses, el ser más horrible del multiverso.
-¡¡Te dije que consiguieras a ese ser!!- gritó Nodund.
-Es que es muy escurridizo mi señor- le expresó Heim aterrado.
-Me da igual, vete y tráemelo ¡¡¡ahora!!! Y de paso mata a ese maldito Nǘtt- le vociferó Nodund.
Bajamos por unas largas escaleras. No se distinguían las paredes ni tampoco el techo. La estancia parecía irradiar luz propia.
-¿A dónde vamos?- les pregunté.
-A Éndiran, con los magos de la orden de Éndiran- respondió Endri- Allí aprenderás muchas cosas, skavengött.
-¡Qué bien! y…¿Dónde estamos exactamente ahora?- repliqué algo entusiasmado.
-Pues estamos en B…- pero no les dio tiempo a terminar pues escuche ese pitido grave en mis oídos…
Y caí…
Un gran vacío…
Una luz cegadora…
Una pared impenetrable…
Un sopor… un gran sopor…
Y bueno, esto ha sido todo por hoy, espero que os haya gustado el capítulo 9 y hasta la próxima. Recordad, que tengáis buena salud y os deseo buena suerte y fortuna a vosotros, Divina pareja, y Gute Nacht.


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